La artrosis es una enfermedad crónica que afecta a las articulaciones de los animales, provocando dolor, inflamación y pérdida de movilidad. Se trata de una patología muy común en las mascotas, especialmente en los perros y los gatos, que puede reducir su calidad de vida y su bienestar. En este artículo te explicamos qué es la artrosis en mascotas, cuáles son sus causas, síntomas y tratamiento, y cómo puedes ayudar a tu compañero peludo a vivir mejor con esta condición.

¿Qué es la artrosis en mascotas?

La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta al cartílago articular, el tejido que recubre y protege los extremos de los huesos que forman las articulaciones. El cartílago articular tiene la función de amortiguar los impactos y facilitar el deslizamiento de los huesos, permitiendo el movimiento fluido y sin dolor de las articulaciones.

Sin embargo, con el paso del tiempo o por diversos factores, el cartílago articular se va desgastando y perdiendo su capacidad de regeneración, lo que provoca que los huesos se rocen entre sí, causando inflamación, dolor y rigidez. Además, la artrosis también puede degenerar otros componentes de la articulación, como la membrana sinovial, el líquido sinovial o los ligamentos.

Esta enfermedad puede afectar a cualquier articulación del cuerpo, pero las más frecuentes son las de las extremidades (codos, rodillas, caderas), la columna vertebral y la mandíbula. Lamentablemente no tiene cura, pero se puede tratar para aliviar los síntomas y retrasar su progresión.

Causas de la artrosis en mascotas

La artrosis es una enfermedad multifactorial, es decir, que puede tener varias causas o factores que contribuyen a su desarrollo. Algunos de estos factores son:

Factores de riesgo

Existen algunos factores que aumentan la probabilidad de que una mascota desarrolle artrosis, como el envejecimiento, las lesiones previas (fracturas, luxaciones, esguinces) o la obesidad. El envejecimiento implica un desgaste natural del cartílago articular por el uso continuado de las articulaciones. Las lesiones previas pueden dañar el cartílago articular o alterar la biomecánica de la articulación, favoreciendo su degeneración. Mientras que la obesidad supone una sobrecarga para las articulaciones, especialmente las de las extremidades y la columna vertebral, lo que acelera su deterioro.

Enfermedades genéticas y artrosis

Algunas razas de perros y gatos tienen una predisposición genética a padecer ciertas enfermedades que afectan a las articulaciones y pueden provocar artrosis secundaria. Por ejemplo, la displasia de cadera o de codo, la osteocondrosis o la luxación rotuliana son patologías congénitas o hereditarias que causan una malformación o una inestabilidad de la articulación, lo que genera un mayor roce entre los huesos y un desgaste prematuro del cartílago articular.

Impacto del estilo de vida en el desarrollo de la artrosis

El estilo de vida de nuestra mascota también puede influir en el desarrollo o el agravamiento de la artrosis. Por ejemplo, una actividad física excesiva o inadecuada puede provocar un mayor desgaste de las articulaciones o lesiones que favorezcan la aparición de la enfermedad. Por el contrario, una actividad física insuficiente o nula puede provocar una atrofia muscular o una rigidez articular que dificulte el movimiento y aumente el dolor. Asimismo, una alimentación desequilibrada o deficiente puede afectar a la salud del cartílago articular y a la capacidad de regeneración del mismo.

Síntomas de la artrosis en mascotas

Los síntomas de la artrosis en mascotas pueden variar según el grado de afectación, la localización y el número de articulaciones implicadas, así como el umbral de dolor y la personalidad del animal. Algunos de los síntomas más comunes son:

  • Dolor: es el síntoma más evidente de la artrosis, y se manifiesta especialmente al iniciar el movimiento, después de un esfuerzo o en situaciones de frío o humedad.
  • Cojera: la cojera es otro síntoma frecuente, y se produce por el dolor y la inflamación de la articulación afectada.
  • Rigidez: la rigidez se debe a la pérdida de elasticidad del cartílago articular y a la disminución del líquido sinovial, que lubrica la articulación. La rigidez se manifiesta por una dificultad para iniciar el movimiento, especialmente después de un periodo de reposo o al levantarse por la mañana.
  • Pérdida de movilidad: la pérdida de movilidad es una consecuencia del dolor, la cojera y la rigidez, que limitan el rango de movimiento de la articulación afectada.
  • Cambios en el comportamiento: la mascota puede estar más triste, apática, aislada o irritable, y puede rechazar el contacto físico o las caricias.

Tratamiento de la artrosis en mascotas

El tratamiento de la artrosis en mascotas tiene como objetivo aliviar el dolor, reducir la inflamación, mejorar la movilidad y retrasar la progresión de la enfermedad, ya que esta no tiene una cura definitiva. El tratamiento debe ser individualizado y adaptado a las necesidades y características de cada mascota, y debe incluir los siguientes aspectos:

  • Tratamiento farmacológico: el tratamiento farmacológico se basa en el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que son medicamentos que reducen el dolor y la inflamación de las articulaciones. Estos pueden tener efectos secundarios sobre el sistema digestivo, renal o hepático, por lo que es importante realizar un seguimiento veterinario periódico y no administrarlos sin supervisión. Además, existen otros medicamentos que pueden ayudar a mejorar la salud del cartílago articular.
  • Tratamiento no farmacológico: el tratamiento no farmacológico complementa al farmacológico y se basa en medidas higiénico-dietéticas y terapias alternativas que pueden mejorar la calidad de vida de la mascota. Algunas de estas medidas son control del peso y ejercicio físico moderado. El ejercicio físico moderado es beneficioso para mantener la masa muscular, la flexibilidad y la movilidad de las articulaciones.

Si detectas síntomas de artrosis en tu mascota tráela inmediatamente a nuestro Hospital de Día Veterinario Tarso

En conclusión, la artrosis en mascotas es una enfermedad común que puede afectar significativamente la calidad de vida de tu mascota. Si sospechas que tu peludo puede tener artrosis, no dudes en acudir a nuestro Hospital de Día Veterinario Tarso. No permitas que el dolor de la artrosis afecte su calidad de vida

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